En los últimos años, el sector fabricante de bebidas gaseosas ha sido uno de los evidenció su fortaleza de crecimiento a pesar de los embates de diversas fuerzas a las que estuvo expuesta: en 2009, la producción habría reportado un crecimiento cercano al 5% (en medio de una de la crisis internacional más severas de la historia) y, en los primeros cuatro meses del año 2010, la producción creció 6.6%, dentro de un contexto en el que el precio internacional del azúcar (insumo de alta incidencia en la estructura de costos) aumentó en más de 60% y se dieron condiciones climáticas adversas.





